miércoles, 7 de noviembre de 2007

Piscuchas y vientos de octubre?


Estos días de vientos, frío y cielos limpios me traen muchísimos recuerdos lindos de mi infancia. Por ejemplo que ya estaba de vacaciones y podía levantarme más tarde, desayunar despacio, andar en pijamas hasta muy tarde, jugar con mis hermanas y vecinas más tiempo, usar los patines, la bicicleta y otras cosas. Sin embargo, lo que más me agrada recordar son los días en que mi papá nos hacía piscuchas para ir al "Cafetalón" de Santa Tecla.
Ahora es muy emocionante recordarlo sin camisa, en la mesa del comedor, con una regla que medía exactamente un metro, varios periódicos apilados a un lado, goma, tijeras e hilo. Lo más importante de todo esto, es que las piscuchas no eran muy elaboradas. Las hacía de papel periódico y nunca nos dimos cuenta de eso. Simplemente disfrutábamos muchísimo del paseo, de las risas y sobretodo de la energía y alegría que siempre ha caracterizado a mi papá. Por cierto, llevaba varias de repuesto por si las rompíamos o se las llevaba el viento. Casi siempre la mía era la misma de él porque yo estaba muy pequeña y al final yo terminaba teniendo la más alta. Ventajas que solo los hijos menores saboreamos. Cuando ya estaban listas, nos decía el famoso: "pasen" y salíamos corriendo al auto.
Como me dijo mi hermana hace un par de días: Varios periódicos, dos dólares. Hilo, tres dólares. Goma, dos dólares. Tijeras, cuatro dólares. Ver a tu papá una mañana entera hacer muchas piscuchas: eso no tiene precio. Para todo lo demás existe Mastercard...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tenes toda la razón, en esta epoca del año(que es la mejor por cierto), vienen a mi mente tantos recuerdos, pero lo curioso es que los mejores en mi vida han sido de niño...

Hace poco vi una pelicula en la que un niño quiere ser adulto, pero cuando se le concede el deseo y experimenta un poco, se da cuenta que al volverse adulto, nos olvidamos cotidianamente de reir, soñar y ser amigos verdaderos...

Hoy es un tiempo ideal para hacer un alto en nuestra vida de adultos y tratar de reir más y sobre todo, estar siempre con nuestras familias...

Saludos...

Anónimo dijo...

HOLA LOIDA

TENES SUERTE DE TENER PADRE RESPONSABLE.

EL MIO ME ABANDONO CUANDO YO NACI. Y MI MAMA Y MI ABUELA ME EDUCARON.

NO RECUERDO A MI PAPA SOLO QUE ERA UN MILITAR EN ESE TIEMPO.

ASI QUE DISFRUTA A TU PADRE.


RODRIGO.