domingo, 10 de mayo de 2009

DIA DE LA MADRE

Como la cosa nunca va a cambiar, pongo el mismo poema del año pasado.



Mujer sin milagros
¿Cómo se derrumbó tu instinto?
¿Derrumbaste también el mío?
Un día cualquiera te quitaste las cadenas de la cordura
Cuatro niñas y un hombre que lloraban por nada
Frente a un horizonte que por fin encontraba el equilibrio
Robaste cosas que nunca te pertenecieron
Cosas como el instinto para criar
¿De qué te sirven ahora las miradas?

3 comentarios:

Karla Majano dijo...

El poema me toco fondo, que forma mas bonita de decir cosas tan intensas, nunca lo habia leido, me alegra que lo hayas compartido con nosotros.

Nancy dijo...

Hermoso, me encantò desde la primera vez que lo leì

Loida Pineda dijo...

Gracias Karla y Nancy. Me alegra que les guste. Un abrazo.