miércoles, 16 de abril de 2008

Nikita



Tiene un mes con 11 días. Me la regaló mi papá y es hija de su perra Cuba. Producto de los amores arreglados con otro Dogo Argentino. Anoche no dejó dormir con su llanto. Era obvio que se sentía extraña y sola. Me va a dar mucha pena entregarla, porque no me la puedo quedar. En el departamento que rento es prohibido tener mascotas y niños. Se que es extraño y triste, pero cuando uno conoce las razones es comprensible. Resulta que la esposa de mi casero sufre de la enfermedad de Alzheimer y es sensible a los ruidos y además la irritan los niños. Algo así como Lady Madeline de la Casa Usher. Solo que el lugar es un poco menos tétrico.

1 comentario:

Kika dijo...

Qué linda cosita bellaaaaaaaaaaa yo la quieroooooooooooooooooooo yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa