miércoles, 24 de octubre de 2007

Gasolina


Por primera vez el precio por barril del petróleo ha superado los 90 dólares y las alzas ya se veían venir. Los precios por galón de gasolinas y diesel sufrirán a partir de esta semana, el incremento más alto en lo que va del año.
Solo fue 'el alegrón' el precio que anunciaron en enero de 50 dólares y centavos por barril.
A propósito de esta mala noticia, mi hermano me acaba de pasar algunos 'tips' para ahorrar dinero en la compra de combustible. Me parecen bastante buenos y creo que bien haríamos en tomarlos en cuenta. Aquí van:

1. Compra o llena el tanque del carro solamente temprano por la mañana que es cuando la temperatura de la tierra aun está fría. Recuerda que todas las gasolineras tienen sus tanques de almacenaje enterrados bajo tierra. Entre más fría esté la tierra más densa estará la gasolina, ya que cuando el clima es más cálido la gasolina se expande, por lo que el galón que compras por la tarde... ya no es exactamente un galón. En el negocio del petróleo, la gravedad específica y temperatura de la gasolina, diesel y gas-avión, etanol y otros productos del petróleo juegan un papel importante. Un incremento de 1 grado de la temperatura es un problema importante para este negocio. Pero las gasolineras no tienen una compensación por temperatura en las bombas.
2. Cuando estés llenando el tanque no pongas la manguera en modo expendio rápido. Si te fijas verás que el disparador tiene tres partes: lento, medio, y alto. En modo lento debes bombear en velocidad baja, así se reducen al mínimo los vapores que se crean mientras estás bombeando. Todas las mangueras en la bomba tienen un retorno de vapor. Si estás bombeando rápido, algo del líquido que va a tu tanque se convierte en vapor y el retorno de vapor lo regresa al tanque de almacenamiento subterráneo de la gasolinera, por lo cual estás pagando más por menos.
3. Otra recomendación importante es llenar el tanque cuando esté a la mitad, ya que entre más gasolina tengas en el tanque habrá menos aire ocupando espacio y la gasolina se evapora más rápido de lo que te imaginas. Los tanques de almacenamiento tienen un techo interno flotante y les sirve de una tolerancia cero entre el gas y la atmósfera, por lo que minimiza la evaporación.
4. Una más, si hay un camión bombeando gasolina dentro de los tanques de almacenamiento no te pares a cargar gasolina, NO lo llenes, porque la gasolina que está adentro está siendo revuelta y todas las impurezas que usualmente se van al fondo podrían terminar en tu tanque de gasolina.

Espero que nos sirvan estas recomendaciones y que intentemos ahorrar lo más que podamos. Por supuesto que en algunos países se toman medidas un poco más drásticas. Hay lugares por ejemplo en que los vecinos se ponen de acuerdo y utilizan un solo vehículo para transportar a cinco personas y así se van rotando los vehículos hasta que se utilizan los cinco.
Otra es utilizar el vehículo solamente tres veces por semana y dos días hacer uso del transporte colectivo. Por otro lado, es una lástima que en este país sea un atentado utilizar bicicleta. A mi me vendría muy bien utilizar una, ya que vivo muy cerca de mi trabajo, y de paso, el ejercicio no me vendría nada mal.

lunes, 15 de octubre de 2007

En Panamá!

Hace dos días tuve ocasión de visitar el Canal de Panamá. Debo admitir que superó todas mis expectativas. Es muy bonito e interesante. Primero pasaron una película de 10 minutos de duración en la cual explican toooodo el proceso de construcción desde que fue una iniciativa de los Franceses, luego la culminación de la obra por parte de los estadounidences y luego la toma de la administración por los panameños en 1999. El trabajo de trasladar un barco de un océano a otro dura entre 8 y 10 horas. En la exclusa Miraflores hay un mirador desde donde se puede apreciar parte de este proceso y tuve la oportunidad de ver a un barco que venía desde Singapur. Dicen que los cruceros son una cosa realmente impresionante!!! Debe serlo.
Este barco que vimos pasar transportaba vehículos de las marcas VOLVO, BMW, Seat y otros más que ya no me acuerdo.
Algunas imagenes que pude captar:



La parte antigua también es una maravilla...

martes, 9 de octubre de 2007

Chato


No sabía que un gato podría llegarme a gustar tanto hasta que conocí al "Chato". Estudiaba todavía en la Universidad cuando de repente en una clase sentí un cosquilleo en mis piernas. Me sobresalté porque por lo general le temo a los insectos y creí que era uno. Cuando vi al Chato pensé que sería uno de eso gatos callejeros que se había colado a la Universidad. Pero luego lo empecé a ver dormido en los estantes o simplemente caminando por los pasillos. Siempre sereno, siempre parsimonioso. Las veces que me lo permitió, pude acariciar su pelo, que por lo general estaba sucio y arenoso.
Poco a poco nos fuimos haciendo 'amigos'. Un día se dejó cargar por mi en medio de una clase de psicología. Lo tuve un buen tiempo sobre el pupitre hasta que uno de mis compañeros le jaló la cola y casi logra herirme con sus garritas. Pasaron algunos meses para que el Chato perdonara el desatino de mi vecino. Cuando hicimos las pases volvió a permitir que lo cargara. Así pasaron alrededor de ocho meses.
En una de esas se acercó una vacación en la que nos ausentaríamos de clases por varios días. Le pregunté al ordenanza a quien pertenecía ese gato y me dijo que a él. Luego indagué sobre quien lo cuidaría durante la vacación y me dijo que nadie, que simplemente él iba a dejarle abierto un espacio para que pudiera salir a cazar alguna cosa para comer.
Me dio muchísima pena y le pregunté a quemarropa si me lo podía llevar a mi casa. Ante mi sorpresa me dijo que si sin pensarlo y yo no dudé ni un segundo en cargarlo antes que el tipo cambiara de opinión.
Mi cuñado que nos llegó a traer a la Universidad ese día a mi hermana y a mi, me prestó una camiseta que andaba en su auto para envolverlo por si se quería escapar. Tuve la mala suerte de que él tuviera que pasar por la lavandería antes de irnos a dejar a casa, porque en la espera, el Chato se nos escapó en el estacionamiento del centro comercial donde funcionaba la lavandería.
Fueron momentos de angustia porque se nos perdió y yo me sentía muy culpable de haberlo sacado de 'su casa'. Como media hora después de buscarlo, alcancé a verle la colita que salía del motor de un vehículo que estaba ahí estacionado. Movimos el auto y el se salió despacio y sin poner resistencia se dejó cargar de nuevo hacia nuestro vehículo. Ya en marcha se volvió a descontrolar (de seguro no le había tocado aún un viaje en auto) y acabé esa tarde con muchos arañazos en el cuello y la cara. (Y ni hablar del olor en el auto de mi cuñado¡¡).
Mi pobre gato pasó encerrado en el baño durante aproximadamente tres días. No porque yo no lo dejara salir, sino porque le daba pánico recorrer su nuevo hogar. Además no quería comer. Probé con toda clase de pescaditos, comida para gato, comida casera, leche, y todo lo que me recomendaron y nada.
Cuando el hambre, la resignación o algo que nunca voy a saber lo venció, salió. Primero recorrio el patio y tomó un poco de agua. Después le pasó lista a toda la casa (que no era muy grande) y al final se dirigió hacia su platito de comida. Le di lo que había y comió como siempre, despacio.
Pasamos un buen tiempo llevándonos muy bien y conociéndonos. Estaba en cada lugar de la casa en que estaba yo. Se aseguraba de tenerme siempre a la vista. Cuando salía a parrandear regresaba a los tres o cuatro días, muy sucio, muy flaco y con alguna que otra herida que me hacía salir corriendo con él donde el veterinario. Cuando no lo dejaba salir, se las arreglaba para orinarse en las cosas que yo ocupaba a menudo. Desde zapatos, hasta mi bolsón con los libros de la Universidad. (A los que por cierto nunca se les quitó el olor característico y penetrante del orín de gato). A veces dormía conmigo y veíamos juntos la televisión.

Vivimos juntos aproximadamente 6 años. Hasta que un día, para una vacación en la que me ausenté un par de semanas, se salió de la casa y se comió un ratón envenenado. El vigilante de la colonia se lo comentó a alguien de la casa. Él mismo lo vió morir y lo enterró en la zona verde que está enfrente de la casa donde vivíamos. Fueron días muy tristes. Han pasado siete años de eso y no he podido tener otra mascota.
Cuando me decida adoptar otro animalito estoy segura que será un gato.


jueves, 4 de octubre de 2007

Primer recital


Hoy a las 10:00 a.m. participé en mi primer recital de poesía junto con otros 5 poetas de diversos países en el Instituto Cultural Oxford en San Salvador. Fue muy interesante tener atentas a varias decenas de adolescentes sentados en el suelo escuchando los poemas. Me sentí muy bien de ser la única salvadoreña en la mesa y también por haber tenido el apoyo de dos colegas de La Casa del Escritor y a un viejo amigo. Al final de nuestras lecturas, dimos respuesta a tres preguntas que venían de los estudiantes: 1. Si para escribir esperamos un momento de inspiración en el cual aprovechamos para sentarnos y hacerlo o si simplemente nos sentamos frente al ordenador o frente a un cuaderno y empezamos a escribir lo que se nos ocurre. 2. Si alguien puede sostenerse económicamente con la poesía y 3. Si alguien puede hacerse rico siendo poeta. Casi de inmediato, Luis Ambroggio de Argentina levantó la mano y dijo querer dar respuesta a las tres preguntas, que a mi juicio reunían el pensar del grupo. En primer lugar dijo que ninguno esperaba sentir algún momento de inspiración para escribir, sino mas bien, explicó que casi siempre andamos con un cuaderno o libreta y un lápiz y que cuando nos asalta una idea interesante la anotamos para luego desarrollarla más despacio.
Para la segunda pregunta, comentó que él es piloto y empresario aeronáutico y por lo tanto de eso vive. Que la poesía es algo que hace porque le gusta, pero que para sostenerse económicamente se dedica a otra cosa. Y finalmente, dijo que un poeta sí puede hacerse rico, porque la poesía enriquece el espíritu de todas las personas.
José Salgado Santos de Brasil, dijo que era bien difícil vivir de la poesía porque habían pocos compradores y María Poumier de Francia les explicaba que para hacer poesía no era necesario escribir cosas muy elaboradas. Pidió a los muchachos que le dieran el nombre de algunas frutas y que luego se imaginaran su sabor. Si lo disfrutaban estaban haciendo poesía.
Luego que cada uno diéramos nuestro comentario, los alumnos presentaron dos bailes folclóricos: "Adentro Cojutepeque" y "San Miguel en Carnaval".


Cuando ya todo hubo finalizado, se nos acercaron varios muchachos a mostrarnos algunas cosas que ellos han escrito para que les diéramos nuestra opinión. A varios les di mi dirección de correo porque era casi imposible leer y comentar con tanta gente hablando al mismo tiempo¡¡¡ Espero que envíen sus cosas y se animen a seguir escribiendo.


Las otras personas que leyeron fueron: Rodrigo Carrillo de Guatemala y Myriam Moscona de México.

lunes, 1 de octubre de 2007

Inauguración

Acabo de regresar de la inauguración del VI Festival Internacional de Poesía. Es la primera vez que asisto a este tipo de actividades y debo reconocer que me sentí bastante cómoda. Como diría mi amiga Cristina "en mi salsa". Tuve ocasión de conocer a un par de personas y de saludar a algunos amigos. Primero dijeron las palabras de bienvenida los responsables de la actividad, luego hubo una interpretación muy buena de dos poemas por parte de la actriz Isabel Dada, luego vinieron las lecturas y al final se presentó el Coro del Centro Nacional de Artes (CENAR) e interpretaron lo que pudieron en los quince minutos que les dejaron al final, después de haberles asignado una hora.
El Teatro Presidente estaba casi lleno. Me dio mucho gusto ver en el público gente de diversas edades. Habían invitado a algunos colegios, así que habían muchos adolescentes y además gente de mayor edad disfrutando de las lecturas. Me llamó la atención en particular la poesía de Xiang Yang de la República de China (Taiwán) quien leyó en chino su poema y luego leyeron la traducción al español. Se escuchó realmente lindo su poema en chino. Y tuvo una forma de leerlo que me atrapó. Debo decir además, que me agradó que dejaran hasta el final la participación de los representantes salvadoreños. Fue una perfecta forma de cerrar las lecturas.