jueves, 25 de septiembre de 2014

II






Fuego, agua, frío, calor
Ahogados en las paredes de mi cuerpo
Cristal y escarcha
Me pudre, me envenena, me purifica.

Ahora mi sangre es una savia negra
Como la noche que envuelve al sol más anciano

No puedo dejar que se desborde
Antes, debo seguir guardando silencio...

4 comentarios:

Karla dijo...

Amiga, qué alegría que publicaste, y este poema es reciente?

Loida Pineda Andino dijo...

Hola!!! pues no, es bastante viejito ;)
pero tal es el abandono de este blog, que dije que los iba a postear uno por uno y apenas llevo el 2... veremos si saco tiempo para seguir publicando. ¡Abrazo! y gracias por visitar este espacio.

María Ofelia ZP dijo...

Bien bonitoooo, ojalá encontrés tiempo para publicar más...

Loida Pineda Andino dijo...

Gracias amiga!!! voy a buscar el tiempo después de las "iguanas"... saludos!!!