jueves, 25 de septiembre de 2014

II






Fuego, agua, frío, calor
Ahogados en las paredes de mi cuerpo
Cristal y escarcha
Me pudre, me envenena, me purifica.

Ahora mi sangre es una savia negra
Como la noche que envuelve al sol más anciano

No puedo dejar que se desborde
Antes, debo seguir guardando silencio...